13/6/17

Diabetes, un enemigo interior amenazante [13-6-17]


Diabetes, un enemigo interior amenazante

A sus seis años, Rosa es diabética y requiere la inyección periódica de insulina. Es una de las ocho millones de personas con este mal en México, donde las autoridades libran una guerra sin cuartel para evitar que esa cifra de afectados se duplique en los próximos 20 años.

La Secretaría (ministerio) de Salud intensificó la campaña de prevención, detección y atención oportuna de la diabetes, lo cual llevó a que en la última década se pudiera duplicar la cantidad de personas diagnosticadas. Empero, aún subsisten muchos enfermos que ignoran su situación y para cuando se enteren ya podrían presentar lesiones graves, advierten los expertos.

Rosa padece diabetes Tipo I, que es la insuficiencia de insulina, y narró a IPS que a los cinco años los médicos le diagnosticaron la enfermedad y que su madre lloró cuando se lo dijeron, pues ”no entendía de qué se trataba”. Ahora ”me han enseñado qué me hace daño y mi mamá está pendiente de mis alimentos; no como lo que todos los niños comen”, aclaró.

”Estoy enferma y mi mamá me está enseñando cómo cuidarme. En el colegio sólo como lo que ella me prepara (y) también me pongo insulina”, añadió Rosa.

Las autoridades de la cartera de Salud reconocieron que es dramático que al año se registren más de 45.000 muertes a causa de diabetes en el país.

Este padecimiento ocupa el tercer lugar como causas de fallecimientos en México, superado en primer lugar por males cardíacos y en segundo por accidentes.

La diabetes mellitus, su nombre científico, proviene de la escasa o mala calidad de la insulina, una hormona producida por el páncreas que tiene como misión fundamental transformar en energía los azúcares contenidos en los alimentos.

La deficiente producción o uso inapropiado de la insulina aumenta el nivel de glucosa en la sangre, lo cual genera daños acumulativos que afectan los vasos sanguíneos, situación que puede producir ceguera, enfermedades cardiovasculares o neurológicas y afecciones renales.

Existen dos clases de diabetes. El Tipo I aparece con cierta frecuencia en la infancia y antes de los 20 años y se origina porque el páncreas produce bajos niveles o nada de insulina, por lo que el paciente requiere la inyección de elevadas dosis de esa sustancia.

La diabetes Tipo II aparece en etapas adultas de los humanos, regularmente después de los 40 años y la población más expuesta es la que padece obesidad y lleva una vida sedentaria. En estos casos el cuerpo ya no responde correctamente a la insulina.

Elisa Andrade, de 26 años, relató que su papá y su hermano son diabéticos y, con base en la orientación que recibieron del estatal Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), los ayuda a cuidar su alimentación, mientras ellos aprendieron a inyectarse insulina y a tomarse las muestras de sangre para medir los niveles de glucosa en la sangre.

El caso de Socorro Rivas, de 37 años es distinto. A al ser diagnosticada cayó en un estado depresivo que deterioró su salud hasta recibir ayuda profesional que le permitió asimilar su padecimiento. Sólo entonces comenzó a cuidar su dieta y a tomar los medicamentos que evitan el deterioro de su salud.

En los esfuerzos por frenar el avance de la diabetes se hace hincapié en la necesidad de cambiar los hábitos alimenticios de la población, que en las últimas dos décadas aumentó el consumo de alimentos saturados en grasas, harinas y carbohidratos, así como de bebidas gaseosas.

El director del IMSS, Santiago Levy, alertó sobre la prioridad de crear conciencia entre los 104 millones de mexicanos, ya que el consumo inmoderado de este tipo de alimentos, la obesidad y la predisposición por el factor hereditario aumentan el riesgo de padecer diabetes.

Levy precisó que la diabetes es la primera causa de muerte entre las personas de 55 y 64 años, además de que duplica el riesgo de sufrir hipertensión arterial y de que eleva a cuatro veces la posibilidad de sufrir un infarto al miocardio, así como problemas de circulación arterial.

Las autoridades sanitarias están conscientes del avance de la diabetes y para controlarla han desplegado una intensa campaña nacional encaminada a orientar a quienes ya la padecen, así como informar al resto de la población para reducir los riesgos de contraerla, explicó.

Una de las estrategias del IMSS ha sido la distribución de más de 43 millones de guías para el cuidado de la salud, a través de lo cual se lleva un registro en el tratamiento del paciente y se le orienta sobre cómo mejorar su estilo de vida mediante la vigilancia médica oportuna.

Cifras de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) indican que en México la incidencia de esta enfermedad crónica oscila entre ocho y el 12 por ciento de la población adulta, mientras que en el mundo, según la Federación Internacional de Diabetes, casi 150 millones de personas están afectadas.

La OPS añade que 90 por ciento de los casos de diabetes en América Latina corresponden al Tipo II, categoría que puede ser progresiva y el paciente requerirá de mayores suministros de insulina si no se atiende adecuadamente, aunque señala que con cuidados adecuados, una dieta equilibrada y ejercicio la persona afectada mejora su calidad de vida.

Otro esfuerzo para brindar una alternativa a los pacientes lo desarrollan aún científicos nacionales de la estatal Universidad Nacional Autónoma de México y del también estatal Hospital Infantil de México, quienes a fines de 2000 realizaron el primer trasplante de células de porcino neonatal en niños enfermos de diabetes.

El resultado fue que los afectados redujeron hasta en 65 por ciento su necesidad de insulina. Sin embargo y a pesar del exitoso procedimiento, aún continúan las evaluaciones para poder patentar el avance científico, que beneficiaría principalmente a niños con diabetes Tipo I.

Otro esfuerzo del gobierno de Vicente Fox por disminuir esta enfermedad es la campaña contra la obesidad y el sobrepeso, que son factores que predisponen a las personas a contraer la diabetes.

Uno de cada tres mexicanos mayores de 20 años tiene algún grado de sobrepeso, al igual que 35 por ciento de la población infantil, según datos del Ministerio de Salud. (FIN/2005)

 

9/6/17

Tener varias enfermedades crónicas podría conllevar una vida más corta [9-6-17]


Tener varias enfermedades crónicas podría conllevar una vida más corta

Un estudio encuentra que la combinación de diabetes, enfermedad cardiaca y ACV puede quitarle 15 años a la esperanza de vida
 Si bien tener un problema importante de salud (como diabetes, enfermedad cardiaca o accidente cerebrovascular [ACV]) puede aumentar el riesgo de una muerte precoz, una investigación reciente advierte que el riesgo de morir de forma prematura aumenta significativamente si se padece de más de una de esas afecciones.

Los investigadores determinaron que alguien que sufre una de esas afecciones se enfrenta al doble de riesgo de muerte prematura, en comparación con las personas que no tienen esos problemas "cardiometabólicos". Pero se encontró que los que luchan con dos afecciones a la vez tienen el cuádruple de riesgo. Y tener las tres aumenta el riesgo de muerte prematura ocho veces, halló el estudio.

"Algo sorprendidos" es la forma en que el autor principal del estudio, el Dr. Emanuele Di Angelantonio, profesor universitario de pruebas médicas de detección en el departamento de salud pública y atención primaria de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, describió la reacción de su equipo ante los resultados.

Di Angelantonio explicó que las tres afecciones en realidad comparten muchos factores de riesgo, como la hipertensión, el colesterol alto, la hiperglucemia y la obesidad. Y dado que "las investigaciones anteriores se han enfocado sobre todo en individuos con solo una afección cardiometabólica", la magnitud asociada con el riesgo combinado no necesariamente era evidente.

Este es el primer estudio que ha podido cuantificar con precisión hasta qué grado es peor sufrir más de una de esas enfermedades, apuntó.

Di Angelantonio y sus colaboradores reportaron sus hallazgos en la edición del 7 de julio de la revista Journal of the American Medical Association.

Los autores del estudio apuntaron que unos 10 millones de hombres y mujeres tienen alguna combinación de antecedentes de diabetes, enfermedad cardiaca y ACV en EE. UU. y Europa. Anotaron que estimados recientes sugieren que alrededor del 3 por ciento del público estadounidense tiene ese perfil de riesgo múltiple.

Para explorar cómo esa condición afecta a las tasas de mortalidad, los investigadores revisaron información sobre casi 1.2 millones de personas de ambos sexos de varios países distintos.

El equipo de investigación concluyó que los años de vida perdidos asociados con dos o tres de las enfermedades que eran su objetivo terminaban siendo incluso más que los años perdidos en esperanza de vida entre los fumadores de por vida y los pacientes de VIH.

Se ha encontrado que los fumadores y las personas con VIH pierden de 10 a 11 años de esperanza de vida, dijeron los autores del estudio. En comparación, tener dos afecciones de riesgo cardiometabólico a los 60 años se vinculó con un descenso de 12 años en la esperanza de vida, mientras que tener tres afecciones se asoció con una reducción de 15 años, apuntaron los investigadores. Y esas cifras podrían ser incluso más altas entre los pacientes cuyas enfermedades aparecen por primera vez antes de los 40 años de edad, añadieron.

Estos hallazgos son útiles sobre todo para los profesionales clínicos y los legisladores, anotó Di Angelantonio. Los resultados del estudio "enfatizan, por ejemplo, la importancia de las medidas para prevenir la enfermedad cardiovascular en personas que ya sufren de diabetes y, a la inversa, de evitar la diabetes en personas que ya sufren de enfermedad cardiovascular", señaló.

"Al mismo tiempo, no debemos perder de vista el afrontar esas graves afecciones [una por una] en la población general", añadió Di Angelantonio.

En un comentario sobre el estudio, el Dr. Gregg Fonarow, profesor de cardiología de la Universidad de California, en Los Ángeles, dijo que "estudios anteriores han demostrado que mientras más afecciones comórbidas hay, mayor es el riesgo de mortalidad". Y en algunos casos "ese aumento en el riesgo es, más que aditivo, sinérgico", añadió.

"Sufrir de múltiples enfermedades de forma simultánea puede complicar el diagnóstico preciso, la evaluación y el tratamiento de formas que aumentan el riesgo de mortalidad", aseguró Fonarow.

"Mantener la salud y evitar las afecciones crónicas debe ser una meta de por vida. Ser físicamente activo, no fumar y mantener unos niveles saludables de peso corporal, presión arterial y colesterol puede ayudar a reducir el riesgo de diabetes, enfermedad cardiovascular, ACV y cáncer", señaló Fonarow.

4/6/17

La dieta vegana alivia el dolor de la diabetes [4-6-17]

 
La dieta vegana alivia el dolor de la diabetes

reuters.com.-Janice Neumann

Un pequeño estudio sugiere que una dieta vegana reducida en grasas aliviaría el dolor físico asociado con la diabetes tipo 2.

"Este nuevo estudio proporciona una luz de esperanza en una enfermedad sin otros buenos tratamientos", dijo el autor principal, doctor Neal Barnard, presidente de la Comisión de Médicos por una Medicina Responsable, que es una organización no gubernamental que promueve la dieta vegana, la medicina preventiva y alternativas a la investigación con animales.

La mayoría de las personas con diabetes tipo 2 desarrollará neuropatía periférica diabética, según publican los autores en Nutrition and Diabetes. Eso les produce dolor, ardor y entumecimiento de las extremidades.

"Un paciente se puede sentir muy mal y deprimirse porque no existen buenos tratamientos y el problema es cada vez peor", agregó Barnard, de la Facultad de Medicina de George Washington University, Washington D.C.

"Al dejar de lado los alimentos de origen animal y grasos, mejora la salud y el dolor disminuye hasta, quizás, desaparecer", dijo en un correo electrónico.

La diabetes tipo 2 es la forma más común de la enfermedad y a menudo está asociada con la obesidad. Las células del cuerpo se vuelven resistentes a la insulina o no producen suficiente cantidad de esa hormona. La insulina permite que las células reciban el azúcar en sangre para utilizar como combustible.

La enfermedad interferiría con la capacidad de los nervios de transmitirle al cerebro las señales de dolor, roce y temperatura. Los antiepilépticos y los antidepresivos ayudan a reducir el dolor en algunos pacientes, pero con efectos adversos desagradables.

El equipo reunió a 35 adultos con diabetes tipo 2 y neuropatía diabética. Al azar, 17 comenzaron una dieta vegana reducida en grasas y tomaron suplementos de vitamina B12 durante 20 semanas, con clases de apoyo semanales. Los 18 restantes tomaron suplementos de vitamina B12 sin modificar su alimentación.

La dieta vegana incluía verduras, frutas, granos y legumbres. La mayoría del grupo tratado con esta dieta evitó los productos de origen animal y la mitad siguió dietas reducidas en grasas durante el estudio.

A las 20 semanas, los participantes tratados con la dieta vegana adelgazaron unos 7 kilos y el grupo control, 0,5 kg.

Otros valores, como la presión, mejoraron con la dieta vegana al compararlos con los del grupo control. Además, sentían mucho menos dolor. Una evaluación de los nervios de los pies también sugirió que la dieta vegana habría retrasado o suspendido el deterioro de la función nerviosa.

También el equipo halló indicios de mejoría de la calidad de vida general del grupo tratado con la dieta vegana con respecto del grupo control, aunque la diferencia podría atribuirse al azar.

Para los autores, se necesitan estudios más grandes para demostrar que la dieta vegana alivia el dolor asociado con la diabetes tipo 2.
 

2/6/17

Un buen desayuno combate la diabetes [2-6-17]


Un buen desayuno combate la diabetes

Una investigación reciente demostró que el desayuno es clave para el tratamiento de esta enfermedad crónica

Las personas con diabetes que se saltan la primera comida del día podrían estar en aprietos más grandes de los que pensaban. Un estudio reciente sugiere que estas personas pueden sufrir niveles de azúcar más altos en la sangre conforme realizan sus siguientes comidas.

Los resultados, publicados en el portal de la Asociación Americana de la Diabetes, señalaron que luego de evaluar a 22 diabéticos se determinó que existieron aumentos de azúcar inusuales después de comer al mediodía o en la cena.

“En la diabetes tipo dos, los picos de glicemia [cantidad de glucosa contenida en la sangre] después de las comidas están fuertemente asociados con el rápido declive de las funciones de las células beta [que segregan insulina desde el páncreas] y con el aceleramiento del desarrollo de complicaciones cardiovasculares”, dijo la doctora Daniela Jakubowicz, autora del estudio, al portal especializado Medscape Medical News.

El trabajo evaluó a 12 hombres y 10 mujeres que tenían en conjunto un promedio de 57 años y algunos problemas de sobrepeso. Los participantes asistieron a la clínica, a un grupo se le indicó evitar el desayuno y hacer dos comidas diarias, al otro, llevar sus tres meriendas acostumbradas.

A pesar de que ambas agrupaciones sometidas a examen llevaron una dieta sana y similar durante sus tiempos de comida, tras el primer mes, los resultados arrojaron que los niveles de azúcar en la sangre de los participantes que no desayunaban fueron 40% más altos al acabar el almuerzo, y 25% más, tras la cena, en comparación al primer grupo que llevó a cabo sus tres tiempos de comida.

De esta forma, combatir los picos de glicemia debe ser el objetivo más importante en el tratamiento de la diabetes, agregó la doctora, quien esperaba encontrar dentro de los efectos de saltarse el desayuno daños a la salud menores. Pero, para su sorpresa, estos se agravan a largo plazo.

Diabetes en México

“Este estudio muestra que a largo plazo el desayuno influye en la regulación de la glucosa, que persiste a lo largo del día. Consumir el desayuno es una estrategia para bajar los niveles de hiperglucemia posprandial [que se refiere al nivel de azúcar después de comer] en la diabetes tipo 2”, citó la investigación.

En México, unas seis millones y medio de personas han sido diagnosticadas con diabetes y se estima que esta cifra siga en ascenso debido al alto número de adultos con sobrepeso y con obesidad.

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición del 2012 refirió que en el país hay por lo menos 6.5 millones de personas que dijeron haber sido diagnosticados con diabetes. Pero la cifra podría ser aún mayor, ya que acuerdo con la Federación Internacional de Diabetes la mitad de personas en el mundo que cuentan con la enfermedad no lo saben.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud informó que de cada 10 adultos, al menos uno es diabético. Y la diabetes tipo 2, que surge cuando el cuerpo ya no puede sobrellevar la cantidad azúcar, es la que está mayormente asociada con obesidad y problemas cardiovasculares.

27/5/17

Diabetes tipo II y su estrecha relación con la obesidad

Diabetes tipo II y su estrecha relación con la obesidad

Esta enfermedad también tiene repercusiones cardiovasculares en las personas que las padecen.

elheraldo.co

La diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente, según explica la Organización Mundial de la Salud, o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce.

María Cristina Faingold, presidenta de la Asociación argentina de Endocrinología y Diabetes y ponente en el 14° Congreso Colombiano de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo realizado en Barranquilla hasta este domingo, indica que “alrededor del 10% de la población en cada país padece diabetes, y de esa cifra el 90% la padece de tipo II”.


Obesidad


Este tipo de diabetes, que se debe a una utilización ineficaz de la insulina, tiene una repercusión cardiovascular y además va ligada a la obesidad.

“La diabetes genera alteraciones a nivel de las arterias. Para nosotros va de la mano con las complicaciones cardiovasculares, además que la obesidad va de la mano con el aumento de la enfermedad en el mundo”, indica.

Los tratamientos para este tipo de diabetes comienzan por cambios de hábitos de vida, que incluyen alimentación y actividad física.

La especialista argentina señala que cuando lo anterior fracasa “y no podemos avanzar en el tratamiento” el paso siguiente son los medicamentos.

“Es un tratamiento escalonado el cual comenzamos con una o dos drogas y esto va avanzando. El paciente puede incluso llegar a requerir insulina”, añade.


No solo es azúcar
Cuando el paciente diabético no se controla, afirma Faingold, “puede padecer de un evento coronario, renal o un accidente cerebrovascular”.

Para ella es un problema que al hablar de diabetes “solo hablamos del buen control de la glucemia, es decir, la presencia del azúcar en la sangre. Pero cuando hablamos de control de la enfermedad, también se refiere al control de la presión arterial, el control de los lípidos y el control del peso”.


Tratamiento

Hay un grupo de medicamentos nuevos que permiten actuar en los pacientes con diabetes tipo II, y además del control del azúcar, tienen presencia sobre el control de la presión arterial y el peso.

“Los inhibidores de SGLT2 y los agonistas de GLP-1 son drogas que por distintos mecanismos mejoran el azúcar en sangre y favorecen el control de peso de los pacientes. Exponiéndolos así a un menor riesgo cardiovascular, lo cual toca otro punto, no solo la glucemia”, finaliza.

26/5/17

Las personas con diabetes tipo 2 pierden memoria [26-5-17]

 
Las personas con diabetes tipo 2 pierden memoria

En sólo dos años, las personas con diabetes tipo 2 experimentan cambios negativos en su capacidad para regular el flujo de sangre en el cerebro, lo que se asocia con puntuaciones más bajas en las pruebas de habilidades cognitivas y su capacidad para realizar actividades diarias, según las conclusiones de un nuevo estudio que se publica este miércoles en la edición digital de ‘Neurology’. “La regulación del flujo sanguíneo normal permite al cerebro redistribuir la sangre a las áreas del cerebro que han aumentado la actividad en el desempeño de ciertas tareas explica la autora del estudio Vera Novak, de la Escuela de Medicina de Harvard en Boston, Estados Unidos.

Las personas con diabetes tipo 2 tienen problemas de regulación del flujo sanguíneo. Nuestros resultados sugieren que la diabetes y el azúcar en la sangre imponen un efecto negativo crónico en las habilidades cognitivas y de toma de decisiones”.

En el estudio participaron 40 personas con una edad promedio de 66 años, de los cuales 19 tenían diabetes tipo 2 y 21 no tenían diabetes. las personas con diabetes tipo 2 habían sido tratadas para la enfermedad durante un promedio de 13 años. Los participantes fueron evaluados al inicio del estudio y de nuevo dos años más tarde. Las pruebas fueron sobre la cognición y de memoria, imágenes por resonancia magnética del cerebro para estudiar el volumen cerebral y el flujo sanguíneo y análisis de sangre para medir el control de azúcar en la sangre y la inflamación.

Después de dos años, las personas con diabetes registraron disminuciones en su capacidad para regular el flujo sanguíneo en el cerebro y obtenían puntuaciones más bajas en varias pruebas de habilidades de la memoria y el pensamiento. Las personas con menor capacidad para regular el flujo de sangre al inicio del estudio registraron mayores descensos en el desempeño de actividades diarias como bañarse y cocinar.

Los niveles más altos de inflamación también se vinculan con una mayor disminución en la regulación del flujo sanguíneo, incluso si los participantes llevaban un buen control de la diabetes y la presión arterial, según Novak. En pruebas de aprendizaje y de memoria, las calificaciones de las personas con diabetes se redujeron un 12 por ciento, de 46 puntos a 41 puntos en los dos años de estudio, mientras que las de las personas sin diabetes se mantuvieron igual, en 55 puntos. La regulación del flujo sanguíneo en el cerebro disminuyó en un 65 por ciento en las personas con diabetes.
 

25/5/17

Demuestran que la metformina mejora las bacterias intestinales buenas


Demuestran que la metformina mejora las bacterias intestinales buenas
canaldiabetes.com

Investigadores españoles y suecos han demostrado que la metformina en diabetes tipo 2 ayuda a mejorar las bacterias intestinales buenas.

La metformina se utiliza comúnmente para controlar los niveles de azúcar en la sangre de la personas con diabetes tipo 2. Un grupo de investigadores suecos y españoles querían ver como afectaba el tratamiento en las bacterias intestinales que ayudan a realizar la digestión y procesar los alimentos.

Para el estudio dos equipos de investigadores, uno de la Universidad de Gotemburgo en Suecia y el otro de la Universidad de Girona en España reclutaron un total de 40 personas con diabetes tipo 2 recién diagnosticada.


La investigación


Los participantes se dividieron en dos grupos, uno de los cuales recibió metformina durante cuatro meses y el otro recibió un placebo. Ambos grupos fueron consumieron una dieta baja en calorías .

Al tiempo los investigadores descubrieron que las bacterias encontradas en el intestino cambiaban significativamente en aquellos que habían estado tomando el tratamiento. Aseguran de hecho que la metformina parecía impulsar el crecimiento de bacterias llamadas akkermansia y bifidobacterium.

Para demostrarlo llevaron a cabo un trasplante de microbiota fecal en ratones. Para ello se tomo una muestra de heces de los seres humanos y se administró en el tracto digestivo de ratones. Las muestras de heces humanas se tomaron antes y después del tratamiento con metformina y los ratones se habían puesto en una dieta alta en calorías. El trasplante fecal se cree que ayuda a pasar buenas bacterias de una persona sana a alguien que no está bien, como era el caso de los ratones.

El excremento tomado de los que habían estado tomando la metformina ayudó a controlar los niveles de glucosa en sangre en los ratones. Las muestras tomadas de aquellos que no habían tomado metformina no tuvo ningún efecto.

“Nuestros hallazgos apoyan la noción de que la alteración de la microbiota intestinal media en algunos de los efectos antidiabéticos de la metformina “.

Ahora los investigadores piensan que los resultados del estudio podrían indicar que las personas con diabetes tipo 2 podrían ser capaces de controlar mejor su condición al ser conscientes de los alimentos que podrían ayudar a promover las buenas bacterias intestinales.

21/5/17

Prevención: una herramienta útil para tratar la diabetes [21-5-17]


Prevención: una herramienta útil para tratar la diabetes

Ante la emergencia de una enfermedad, a determinada altura de la vida o al inicio de ella, la información sobre la misma, es uno de los aliados más poderosos con los que una persona puede contar respecto de su salud. Es así que el manejo adecuado de la información permite bajar el nivel de ansiedad y angustia que pueden generar las falsas apreciaciones respecto de enfermedades como la diabetes.

Los datos duros de aproximaciones estadísticas hablan de cifras importantes en torno de la diabetes, de ahí el inapreciable valor de la información para la prevención educativa. María Estela Charparín, médica diabetóloga, a cargo del Programa Provincial de Diabetes, afirmó desde su especialidad un dato contundente: “Si nosotros estimamos la población de Mendoza en aproximadamente 1 millón y medio de personas, son alrededor de 100.000 las que padecerían diabetes. Lo alarmante es que el 50% de la gente desconoce que puede tenerla porque no presenta síntomas, de ahí lo vital de la educación preventiva”.

Información respecto de la diabetes, prevención a través de hábitos de vida y un adecuado control periódico se transforman en la clave para seguir teniendo una buena calidad de vida.

¿Qué tengo, doctor?

La diabetes mellitus es una enfermedad crónica (no curable hasta la actualidad) que se caracteriza por el aumento de la glucosa en la sangre (hiperglucemia), como consecuencia de la disminución de insulina, o por una actividad deficiente de la misma; por la cual la glucosa no puede ingresar adecuadamente a los tejidos. Puede aparecer en ambos sexos, a cualquier edad y en cualquier raza.

El proceso en el organismo. Cuando una persona ingiere hidratos de carbono (tipo de alimentos contenidos en el pan, el azúcar, los cereales, las frutas y las legumbres) se le produce un aumento del azúcar en la sangre. Al aumentar el azúcar (glucosa) en la sangre, el organismo envía una señal al páncreas para que éste secrete insulina; que permite el ingreso del azúcar (glucosa) desde la sangre hasta las células del organismo. De esta manera las células pueden utilizar la glucosa como combustible para vivir y desarrollarse.

Cuando este proceso se realiza con normalidad, el organisnmo cuenta con toda la energía o combustible necesario para cumplir con sus funciones. En el caso de la diabetes, dicho proceso está alterado y el azúcar no ingresa a las células, sino que permanece en la sangre produciendo hiperglucemia, ya sea por falta de insulina y/o menor acción de la misma.

Sus síntomas
Según Charparín, existen determinadas señales de alerta, que a veces pueden apreciarse: “la poliurea (en donde la persona orina muy seguido; puede llegar a levantarse 3 o 4 veces en la noche). Por otro lado, la orina presenta una espuma persistente que no desaparece de forma inmediata.

“Otros factores son el aumento de la sed o hambre en exceso; sensación de cansancio; heridas que sanan lentamente; infecciones frecuentes; alteraciones de la visión; comezón en la piel, problemas sexuales; sensación de hormigueo en las piernas o manos y cambios de carácter.

“Si el paciente no tiene ningún tipo de síntomas, puede llegar a descubrir que tiene diabetes cuando, por ejemplo, renueva su carnet de conducir, ya que el análisis de retina desnuda el azúcar en sangre aumentada en ayunas, por lo que el profesional hace otra serie de exámenes más, y ratifica o no el diagnóstico.”

Diferentes tipos

Existen dos tipos de diabetes que resulta interesante conocer:

Tipo 1. Antes llamada insulino-dependiente o infanto juvenil. Es un trastorno que ocurre cuando el cuerpo no produce insulina. Generalmente, se produce en la niñez o adolescencia. Por esta razón, las personas con diabetes tipo 1 deben recibir inyecciones de insulina para vivir; denominada por ellos “diabetes Insulinodependiente”.Acá la herencia no juega un papel tan importante como en la de tipo 2.

Tipo 2. Antes llamada no insulino dependiente o de adulto. En este tipo, o bien el organismo no produce suficiente insulina o bien no tiene la capacidad de usarla adecuadamente. “En este caso se trata de pacientes que instamos, primero, a que se traten, con ejercicio y un plan alimentario. Si luego, se vuelve a controlar a los pacientes, y no han podido normalizar su situación, agregamos comprimidos, de acuerdo a la evolución.

A ésta se la llama “Diabetes no insulinodependiente”, porque las personas que la padecen no requieren, en principio, de insulina para su control. Se presenta, principalmente, en personas con ciertas características o factores de riesgo predominantes en la diabetes (por ejemplo obesidad , etc).

Además, de estos dos tipos universales de diabetes existe la “Diabetes Gestacional”, que, en algunos casos, aparece durante el embarazo. Normalmente se presenta entre las 24 y 28 semanas de embarazo, y en la gran mayoría de los casos, desaparece después del parto.

Los números hablan
“El 90% de las personas que la padecen presenta una diabetes tipo 2, que es la que va asociada con algún factor de riesgo, sobre todo la obesidad o la hipertensión arterial. Este tipo de diabetes se diagnostica por lo general después de los 40 años, y está relacionada con la herencia”, comentó la diabetóloga.

Y continuó: “El 50% de las personas desconoce su enfermedad, el 30% de los que la conocen no se tratan; mientras que el 66% de los que la tienen, efectúa pobre control. Por otro lado, entre el 60% y 70% de las personas, ya presenta alguna complicación crónica al momento del diagnóstico; es por eso que resulta tan importante la prevención y el chequeo anual”.

A la hora de hablar de herencia, si bien ésta puede existir en el paciente y desencadenar la enfermedad, si a éste aspecto se le asocian factores de riesgo, la enfermedad se potencia y florece.

Es por eso que, además de la revisación anual, el paciente no tiene que olvidar que a medida que se avanza en edad, el chequeo debe ser semestral, y debe incluir un análisis de glucemia, además de las grasas en sangre, colesterol o triglicéridos y el fondo de ojo, que también le va a llevar a un buen diagnóstico. Esto tiene que ver con educar a la persona que ya tiene diabetes, respecto a ella misma y a sus familiares en cuanto a hábitos de vida se refiere” explicó la médica.

Causas que la generan

En la mayoría de los casos la predisposición diabética es heredada. El factor hereditario es más pronunciado en el diabético tipo 2, que en el tipo 1.

Existen también algunas posibles causas desencadenantes. A partir de la predisposición genética algunas de ellas pueden ser disparadoras de la diabetes: sobrepeso u obesidad; embarazo; infecciones virales; medicamentos; accidentes; enfermedades graves, cirugías y estrés emocional.

La alimentación: un pilar sagrado

Más allá de lo que pueda pensarse, el plan alimentario de un paciente con diabetes puede ser extendido al resto de la familia, con ciertas precauciones.

“Obviamente, será el especialista en Nutrición el que determinará el tipo de plan alimentario que desarrollará para la persona, según el caso”, dijo Charparín.

En este plan existen alimentos que son de consumo libre (vegetales tipo A; como la acelga, el tomate, la berenjena, lechuga, entre otros). Otros son de consumo moderado; como los vegetales B (zapallo, zanahoria, remolacha y chaucha); los de tipo C (como la batata, el choclo y la papa) y las proteínas (tales como carne sin grasa, pollo sin piel, hígado, queso, huevo y pescado). Mientras que dentro de los alimentos de cuidado están los helados, golosinas, jugos, gaseosas comunes, azúcar y miel.

La importancia del ejercicio
Si se hace actividad física se podrá controlar el peso y el nivel de azúcar en sangre. “La actividad física ayuda a reducir la presión arterial y a fortalecer el corazón. El principal valor del ejercicio en la persona con diabetes radica en su potencial ventaja de reducir algunos factores de riesgo para el desarrollo de la enfermedad cardiovascular.

“El ejercicio regular a largo plazo mejora la sensibilidad a la insulina y el control glucémico. La frecuencia , intensidad y duración dependerá de lo señalado por el profesional pertinente”, señaló Charparín.